Torneo Argentino B

RACING CLUB 0 - 2 CRUZ DEL SUR
(Leopoldo Cisneros - Nicolás Gasperoni)

Racing Club ha caído en condición de local esta mañana al ser superado por Cruz del Sur de Bariloche por dos tantos contra cero, en lo que fue la despedida en la temporada para el equipo de Jaime Giordanella.


Estéban López no pudo alcanzar la marca de Luciano Millares. Tal vez una de las últimas imágenes del "piojo" con la casaca albirroja.

Habían pasado muchos domingos en los que, por suerte, no observábamos esta cara de la academia que tantas complicaciones nos trajo a lo largo del torneo, y si bien el resultado nada cambiaba, era intención de todos terminar con una nueva alegría esta difícil temporada. Pero todo eso estuvo muy lejos de suceder.
A excepción de los primeros minutos de juego en donde Racing dominó el balón y decidió los rumbos del juego, a través de la siempre punzante presecia de "pajarito" Romero, jamás la acedemia pudo plasmar una idea de juego en conjunto durante los noventa minutos. Lejanos parecía aquella victoria frente a Madryn en donde se pudo ver un equipo sólido y ordenado, y ni que hablar de la visita a Bella Vista, para ser menos exitistas.
Desgraciadamente, Cruz del Sur sigue siendo un equipo imposible de descifrar en el Cayetano. Leopoldo Cisneros desmostró porque es el jugador con mayor demanda dentro del plantel cruzado y, junto al paraguayo González, se encargaron de poner en riesgo al arco custodiado por Aldo Suárez.
Sin dudas, y más allá de toda declaraciónformal, el de esta mañana era un partido de los que sobran en el calendario. El Torneo había terminado una semana atrás y si el de Madryn no fuese un clásico, todos nos hubiésemos dados por satisfechos una vez cabeceado el balón por el "piojo" López frente a Maronese. Ya está. A otra cosa y prepararnos para el año que viene.
Se terminó un nuevo año futbolístico. Negativo, por cierto. Pero será pridente quedarnos con lo excelente de está última ronda y no olvidar lo pésimo de las anteriores.
Es indudable que siempre que se hable de aprender de los errores y potenciar las virtudes, resulta mucho más fácil proponerlo que llevarlo a cabo. Aunque también es una realidad que la autocrítica (incluyendo la nuestra como hinchas) será una condición fundamental para intentar seguir creciendo.



El sano oficio de madrugar

En un partido correspondiente a la 27ª fecha del Torneo Argentino B disputado en el Coliseo del Golfo, esta mañana, Racing volvió a ganarle al Deportivo Madryn por 3 a 1. Los goles fueron marcados por Mario Piras, Claudio Rosales y Esteban López; había igualado Edgar Galeano de tiro libre.
De esta manera Racing prolonga su racha positiva al sacar doce de los últimos quince puntos en disputa y reafirma su paternidad sobre los portuarios al imponerse en cinco oportunidades de ocho encuentros disputados, con un empate y sólo dos caídas.
Y así se dan las cosas. Ni bien ingresados a la cancha, “Marito” Piras anticipaba con un cabezazo a su marcador desviando la trayectoria del balón y decretaba el uno a cero para la academia. Tremenda alegría para los nuestros que aun no se habían acomodado en la tribuna y mayor premio para el goleador, hincha y entre los más queridos por toda la parcialidad.
La mañana pintaba bien para Racing. Madryn no podía hacer pie en el partido y culminaba inofensivamente cada ataque con pelotazos frontales, largos para la defensa rival y para sus propios delanteros, destinados a morir en las manos de Aldo Suárez.
La academia manejaba el balón y no pasaba sobresaltos. Los delanteros estaban enchufados y hacían lo que querían con una inexplicable defensa local. El “piojo” fue un eterno problema sin solución para ellos y Mario aportó lo suyo en su mejor faceta, lejos del protestón y malhumorado delantero que se nubla para nunca más regresar al juego.
No pocas veces Racing llegó con sus volantes al área y hacía de la velocidad de López y Piras un arma temible para la permeable defensa local. Pero así y todo no lo definía y uno, ya conocedor de estas historias, empezaba a impacientarse.
Para colmo de males, Vallarruel, que entiende el partido en cada palmo de su transcurso, empezó a hacerse cargo de una papa caliente a esa altura. El volante pelilargo buscó, jugó, ordenó y tranquilizó en varias oportunidades a sus compañeros, al tiempo que fue condición para que Galenao, el otro rescatable dentro de lo poco ofrecido por los aurinegros, empezara a crear peligro en el área visitante muy poco frecuentada hasta el momento.
No era casualidad que el repunte de Madryn en el partido coincidiera con la salida a la luz de sus dos mejores jugadores y se creara el fastidioso hueco de siempre en la mitad de la cancha. El “cholga” se retrasa unos metros y empieza a manejar los hilos de un equipo totalmente dependiente de su genio. “Pajarito” Romero perdía la marca, muy retrasado y con Juan Cugura sin referencia, aunque peleando como siempre en donde hiciera falta, el teatro de operaciones de los locales se depositó por el sector derecho de su ataque. A partir de allí empezó a agrandarse la figura de Aldo Suárez, hasta que a pocos minutos del final del primer tiempo, Spinella, de una precisa y puntillosa mirada para las jugadas en favor del local, señaló tiro libre al borde del área.
La pelota tenía serio riesgo para un Suárez muy jugado a su palo derecho en la única imperfección de un golero de tremenda jerarquía esta mañana y durante todo el torneo. Gol de Madryn y la tribuna local inauguraba su cancionero.
No se bien porqué uno siempre sabe que en este tipo de partidos, este momento siniestro y confuso acabará por llegar. Pero como los ahogos ocurridos en los calentamientos previos, una vez superados, el futuro aparece más cierto y allí uno conoce de qué estará hecho su destino.
Pero la academia volvió al segundo tiempo inseguro y lo pobló de incertidumbre. Allí Madryn desbordaba continuamente por la izquierda de su ataque y, aunque sin mayor suerte, durante esos diez minutos Aldo se vio obligado a más de un revolcón.
Pero Racing acostumbra a tener este tipo de actitudes cuando se lo propone. Se organiza y de repente, un ataque que parecía diluirse hacia un lateral, es peleado soberbiamente por Mario Piras que elude a su marca y eleva un centro pasado para la entrada de la “flaca” Rosales quien de cabeza marca el dos a uno.
El estadio enmudeció. Ya nunca se volvería a escuchar el griterío reinante desde el minuto cuarenta y tres; y el equipo pareció entender eso. Ni Villarruel ni Galeano volvieron a poder hacerse cargo de un equipo que no justificaba, a excepción de los mencionados, su lugar en la tabla.
Y que decir cuando una pelota frontal (de esas que en la primer parte terminaban embolsadas por Suárez) supera la última línea local y, el “piojo” de diagonal indescifrable, define por encima de la salida del uno local. El tres a uno parecía sentenciar el partido con sólo nueve minutos por jugar. Pero, paradójicamente, uno comenzaba a ponerse nervioso. Un gol aurinegro pondría en aprietos a un juez que, de todas maneras, daría cinco minutos de adición y algo más de tiempo real.
No más. Hoy, como en otras cuatro tardes, no sería el día y por más que jugasen hasta mañana, nada cambiaría.
La alegría, todo poderosa, bifurca los sentidos y atisba la emoción. Alegría de sabernos capaces de sacar adelante un momento tan malo como el vivido al comenzar esta última rueda y coronarlo de esta manera; alegría de ver al “piojo” encarar con la albirroja a cuestas; de ver como uno de nuestra generación se calza la cinta y no le pesa; de gritar un gol de Mario con los puños bien apretados por tantos momentos. Emoción de saber que en algún jodido rincón, Javier, estarás sonriendo como hace siete días atrás por esa “manito” que empujo la pelota hacia abajo en el último minuto.




PIOJO, GRACIAS TOTALES…

(Por Carlos E. Morant)
Con un gol del implacable goleador, Esteban “El Piojo” López, cuando se moría el partido, Racing de Trelew le ganó por 1 a 0 a Atlético Maronese y alejó definitivamente el fantasma de pelear por el descenso, al equipo neuquino solo le queda pelear por no descender directamente.

Formación titular local: Aldo Suárez, Andrés Price, Sebastián Godoy, Diego Jara, Omar Ríos, Federico Sardón, Juan Cugura, Daniel Romero, Mauro Barone, Mario Piras y Esteban López.

Suplentes: Alejandro Gallardo, Ariel Roldan, Michel Maza y Nicolás Herrera.

DT: Jaime Giordanella

Cambios locales: 66' Jorge Morant x Mauro Barone.

Goles locales: 93’ Esteban López.

Tarjetas amarillas locales: 32` Juan Cugura, 53’ Mario Piras y 75’ Esteban López.

Tarjetas rojas locales: No Hubo.


Formación titular visitante: Nelson Churrarín, Gabriel Lagaronne, Lucas Torres y José Rickemberg, Gabriel Lineares Félix, Nicolás Lineares Félix, Claudio Acuña, Ariel Morales, Oscar Wunderlich, Hugo Silva y Juan Martínez.

Suplentes visitantes: Cristian Bravo y Facundo Zarate.

DT: Hugo Silva

Cambios visitantes: 51' Emmanuel Martinez x Ariel Moreno, 64’ Roberto Sandrone x Hugo Silva y 72’ Fernando Jofré x Oscar Wunderlich.

Goles visitantes: No hubo

Tarjetas amarillas visitantes: 43´ Gabriel Lagaronne y 79’ Fernando Jofré.

Tarjetas rojas visitantes: No Hubo.


Calificación del encuentro: Malo.


Condición del campo de juego: Muy Bueno.

Recaudación: $ 1.148.

Cuando sonó el silbato el simpatizante albirrojo se dispuso a disfrutar del partido que aparecía como accesible, máxime teniendo en cuenta el último enfrentamiento donde la academia le había hecho precio al novel equipo neuquino, nada tan alejado de la realidad, el visitante con una nutrida población de volantes comenzó a manejar la pelota e inclinar el trámite a su favor, los volantes centrales copaban el medio y los demás se asociaban jugando el balón por abajo y con pases cortos, Racing no encontraba la brújula y la pelota pasaba por los pies de Juan Cugura que no atinaba a darle un destino cierto al balón, Mauro Barone estaba ausente en el circuito y eso lo notaba el local por eso no extrañó que la primera situación propicia fuera para el visitante, Juan Martínez, un proyecto de delantero formidable, encaró solo ante una desinteligencia de Andrés Price con Sebastián Godoy a Aldo Suárez que le regaló el segundo palo cuando el incisivo ariete verdiazul remató allí, el astuto golero académico ya estaba ahí para quedarse con el balón y neutralizar la llegada franca del neuquino, Racing contestó con un entrada profunda del “Piojo” López que remató apurado y su deficiente envío fue capturado por Mario Piras pero no logró perfilarse y su débil disparo fue conjurado por la atenta defensa visitante, Racing comenzó a emparejar el trámite y en una veloz jugada de Daniel Romero por la izquierda, desbordando a su marcador y enviando el centro, casi llega la apertura del marcador, el “Piojo” López que se tira para empujar el balón al arco vacío pero le da muy abajo y la pelota, increíblemente, se va por arriba del horizontal, contesta el visitante con una buena jugada que Ariel Morales termina rematando apenas alto por sobre el travesaño, el partido parecía ingresar en un trámite interesante, enseguida, el “piojo” que encara de derecha a izquierda y cuando todos pensaban que tiraba el centrogiró y sacó un remate al segundo palo que se fue desviado.
La Academia dispondría de otra oportunidad en los pies de Mauro Barone que captura un rebote a la salida del área grande pero su remate sale pifiado y apenas desviado, parecía que el destino le sería esquivo al local, el funcionamiento del equipo no daba señales esperanzadoras y la ilusión parecía desvanecerse como agua entre las manos, con Racing buscando abrir el marcador se terminó el primer tiempo.
Apenas iniciado la segundo parte, al minuto, Maronese casi abre el marcador en una salida de Andrés Price en la que quedó desairado, Hugo Silva se fue solo por la izquierda y su remate por arriba de Aldo Suárez buscando el segundo palo se fue apenas desviado, , el juego era muy friccionado y el arbitro comodorense muy contemplativo con los visitantes que cortaban continuamente con foul, Juan Martínez tuvo otra ocasión entrando por la derecha pero el atento Aldo Suárez logró conjurar el peligro, el técnico visitante se jugó y puso en cancha a cuatro delanteros, uno de ellos Wunderlich, haciendo de enganche, con un ambicioso 3-3-1-3 que le diera posibilidades de ganar el partido, Jaime Giordanella replicó sacando al enganche Mauro Barone y colocando a Jorge Morant como líbero, armando un 3-4-1-2 con “Pajarito” Romero de enganche, así el local tendría dos ocasiones propicias, las dos en los pies del goleador, Esteban López, en una no logró empujar un rebote que había quedado en la boca del arco al darle con la suela y en la otra su remate de media vuelta se fue rozando el palo izquierdo de un arquero totalmente vencido, Racing amagaba con los centros y los tiros libres, desperdiciados por Sebastián Godoy empecinado en convertirlos rematando directamente, Maronese apostaba a defenderse como pudiera y sacar contraataques que siempre lo dejaban en superioridad numérica no obstante nunca pudo sacar partido de esta situación, el partido se moría y daba la sensación que todo terminaba en cero, pero una foul a “Pajarito” Romero sobre el costado derecho que reclamó Sebastián Godoy, fueron todos los grandotes a cabecear pero cuando llegó el centro al área estaba al acecho, como siempre, el infalible goleador Esteban “El Piojo” López que con el parietal izquierdo conectó el envío, la pelota dio en la base del travesaño y cayó dentro del arco ante el estupor de los visitantes y la algarabía de los locales, el festejó atragantado disparó la ansiedad exasperante de la semana y todo se acomodó a los deseos y anhelos de la academia, el último tiro libre de la visita fue despejado por Juan Cugura y el festejo del final, mas para despejara angustias que para celebrar, contrastó con la tristeza y desazón de un equipo visitante que había peleado hasta el último segundo pero que la fortuna no quiso acompañar.
Racing quedó librado de todo fantasma pero obviamente que no es la situación para la que se armó este equipo, no obstante la decisión de la Comisión Directiva de dar de baja por bajo rendimiento a tres futbolistas dio sus frutos, desde entonces se lograron tres triunfos sobre cinco partidos, que fueron vitales para escaparse del descenso.

Incidencias:
No hubo.

Público Local:
La barra de siempre alentando incansablemente con bomboss, banderas y tirantes, la mayoría del público local optó por la platea, pese al frío imperante se acercó un numero interesante de simpatizantes.

Público Visitante:
hubo pocos acompañantes del club visitante.

Para Olvidar: Un incidente protagonizado por tres mujeres de Maronese que haciendo oidos sordos de un dirigente local, se apostaron sobre la posición donde se encontraba chicas del club local, los insultos de las visitantes desentonaron con su condición femenina y con el trato ameno entre los dirigentes de ambas instituciones.

Lo destacado:
El aliento permanente de la barra académica, pese a que el partido se hundía en una abulia y el viento filoso que les cortaba el rostro mantuvieron sus cánticos hasta que el “Piojo” López los compensó.

Reportero: Carlos Ernesto Morant

Club: Racing Club de Trelew


RESTO DE LA FECHA 26 DEL TORNEO ARGENTINO “B” DE FÚTBOL.

ZONA “F”

LINIERS (BB) – DEP. MADRYN.

El puntero del grupo, Dep. Madryn, no pudo sumar de a tres en su visita a Liniers al empatar uno a uno.
Abrió la cuenta Rodrigo Bona a los 7 minutos para el Aurinegro, mientras que para el equipo local marcó a los 90 Emiliano Leobono.
El partido comenzó a las 15:30 en la ciudad de Bahía Blanca y tuvo como arbitro principal a ]Jorge Ocaño de Ayacucho.


INDEP´TE (NQN) – CRUZ DEL SUR (BAR)

Cruz del Sur consiguió un valioso triunfo en condición de visitante al ganarle por 3 a 2 a Independiente.
Los goles del equipo visitante fueron convertidos por Eduardo Pinilla a los 43 minutos, Leopoldo Cisneros a los 59 y Humberto González a los 70. En tanto para el equipo local los goles fueron obra de Ramiro Rubino a los 16 y Diego Salazar a los 37.
El partido, jugado en la ciudad de Neuquen, contó con el arbitraje de Alejando Juan de La Pampa.
DEP. ROCA – BELLA VISTA (BB)

Deportivo Roca y Bella Vista (BB) empataron en uno en el cierre de la fecha 26 del Torneo Argentino “B”.
El gol del equipo local fue convertido por Pablo Bocco a los 45 minutos, mientras que para la visita decretó el empate definitivo a los 78 Leonel Garat.
El partido se jugó en la ciudad de Río Negro a partir de las 16:30 y fue dirigido por Miguel Guerrero de Necochea.


Mateo Sarsa.


RACING CLUB 1 - 0 ATL. MARONESE

(Esteban López)

...a Javier "el vikingo"

    En la fría mañana de domingo, Racing derrotó por uno a cero a su similar del Atlético Maronese con un gol marcado por Esteban "piojo" López a segundos del final, en un encuentro válido por la 26º fecha del Torneo Argentino B disputado en el Cayetano Castro de la ciudad de Trelew.

Típica imagen ante la velocidad de "pajarito" Romero.
    En lo previo, las expectativas eran muchas para nosotros. De conseguir una victoria olvidaríamos definitivamente el fantasma de la promoción y, más tranquilos, empezar a juntar fuerzas para el próximo torneo. Y es que si al inicio de la temporada alguien nos hubiese planteado que siete meses después estaríamos definiendo nuestra permanencia frente a los neuquinos, nadie hubiera tomado en serio esas palabras. Pues, a pesar de que el equipo no convencía en sus presentaciones amistosas previas, quedaba vivo el recuerdo de la buena campaña en la segunda parte del torneo pasado, y más el regreso de “Chani” Ríos y la incorporación del tremendo goleador Esteban López, todo era más que alentador.
    Pero aquí estábamos. Mañana fría como cada anticipo del crudo invierno en la patagonia, manteniendo la cábala de jugar antes de mediodía desde aquella impresionante performance frente a Independiente de Neuquén. Intentando olvidarnos de una vez por todas de este año de sufrimiento y resultados esquivos, pensando que después de esta, ya serían suficientes los méritos para abandonar la tragedia y empezar a disfrutar cada partido como aquel que inauguró nuestra racha de buen juego.
    Pero los muchachos arrancaron tibios, concientes de la trascendencia del partido pero sin la firmeza y la seguridad de otros días o como hace una semana atrás en Bahía, en donde pese a la derrota pudimos ver uno de las mejores actuaciones del equipo.
    A diferencia de aquel partido, las circunstancias habían cambiado casi por completo. Racing debía ser el equipo que tuviese que proponer desde el primer minuto, estaba claro que Maronese jugaría a llevarse un punto y si la fortuna los acompañaba y algún error local los pusiera cara a cara con Suárez, aprovechar la situación y defender el resultado con uñas y dientes. Ante este panorama, la academia no pudo ofrecer una gran versión de sus jugadores claves en estas facetas: Barone no tuvo su mejor tarde y “pajarito” Romero no tenía una compañía clara con quien explotar su velocidad y terminaba con aventuras diagonales en una odisea de piernas visitantes o con desbordes y centros directos a las cabezas de los centrales. El “piojo” se mostraba muy inquieto y complicaba a la última línea de los neuquinos con su movilidad, al tiempo que hacía las veces de lanzador de un Mario Piras algo errático.
    El primer tiempo se iba sin pena ni gloria, con situaciones aisladas para ambos lados, pero sin demasiado para rescatar en lo futbolístico. Desde temprano ya se iba dibujando el verdadero sentido de la mañana. Estoy seguro que pocos habían ido a ver un lindo partido en un día como el de hoy, sino a poner fin a una serie de sufrimientos y decepciones.
    Existen momentos en donde nos está dado pensar y razonar, disfrutar sensiblemente de lo estético en una cancha y otros que, por el contrario, se padecen y el pitazo cae más bien como una descarga o, en el mejor de los casos, como un alivio. El de este domingo fue uno de esos: apretar los dientes e ir para adelante. El equipo lo entendió y cargó la mochila y salió a lo que fuere. Tan así fue que Giordanella sacó al conductor y mandó a la cancha a Morant de último hombre, y no desentonó. Los laterales comenzaron a soltarse y “Chani” Ríos intentaba convertirse en una especie de comodín entre la línea de volantes y la defensa.
    Pero los minutos corrían y nada pasaba. Ni una pelota limpia para probar fortuna y soltar esta ansiedad que hacía un rato ya tornaba en desesperación. Encima ellos iban con dos líneas de cuatro, dos delanteros bien paraditos de punta y a probar suerte con ellos de contra. Los nuestros intentaban y chocaban cada vez con una defensa que se cerraba poco a poco con mayor eficacia.


El "piojo": un goleadro imposible de olvidar.

    Desde el inicio del segundo tiempo había empezado a recordar aquel partido de la campaña pasada frente a Alianza de Cutral Co. Horrible, un bodrio, y aunque gozábamos de una mejor posición, la impotencia era la misma. Aquella tarde el cero a cero estaba clavado hasta que un centro cruzó toda el área sin que nadie hiciera nada y por detrás de todos entró Rodrigo Molina y la metió a los 92 minutos de partido más o menos.
    Para ese momento la razón se había bifurcado, un solo manojo de sensaciones inundaban la percepción del juego.
    Minuto noventa. Una pelota urgente, como todas las de último momento, iba a elevándose sobre el área visitante. El recuerdo me tranquilizó por algún momento… Llovida, otra bola llovida a morir en el despeje… aunque muchas veces la esperanza es poco menos que un fastidio.
  El muchacho es pequeño y con un peinado algo raro cuidadosamente despeinado, nada de lo espigado de aquel lateral pelilargo. Se despegó del suelo y salto poco más que su marca, pero quién carajo va a pensar que ese cabezazo simple, básico, puede llegar a dañar a alguien. Seguramente el golero era de nuestra opinión cuando la vio rozar la base del travesaño y meterse coqueta acariciando la red.
    No sentí fría esa bocanada helada que me atravesaba al abrir la boca para gritar el gol ni dolor ante el abrazo filoso del alambrado que hirió el abrigo de otro enfervorizado al lado mío.
No registré más nada, extasiado agradeciendo la proyección del lateral bahiense: ¡Grande, Rodrigo!, gritaba para mí.
    A mis espaldas, la gente ovacionando al héroe al grito de ¡PIOOOJO, PIOOOJO!




RESTO DE LA FECHA 25 DEL TORNEO ARGENTINO “B”.
ZONA “F”


DEPORTIVO MADRYN – CRUZ DEL SUR (BARILOCHE)
En un partidazo el puntero de la zona “f”, Dep. Madryn, venció a Cruz del Sur por 5 a 3.
Los goles del Aurinegro fueron convertidos por Robinson Torres a los 4 minutos, Daniel Pérez a los 63, Andrés Erpen a los 65, Pedro Arancibia a los 68 y cerró la cuenta Juan Pablo Sheffer a los 77. Por el lado de Cruz del Sur los goles fueron obra de, Guillermo Fuentes a los 5 minutos, Leopoldo Cisneros a los 81 y por último José Fleitas a los 83.
El partido se jugó en el Coliseo del Golfo de la ciudad de Puerto Madryn a partir de las 11 hs y contó con el arbitraje de Juan Rivera de Comodoro Rivadavia.

DEPORTIVO ROCA- INDEPENDIENTE (NEUQUEN)

Deportivo Roca venció por dos tantos contra cero a Independiente (Neuquen) y de esta manera sigue en pie por la lucha del liderazgo en la zona “f”.
Los goles del partido fueron convertidos por David González a los 82 minutos y cerró el marcador Cristian Villanueva a los 87.
El encuentro se jugó en tierras rionegrinas pasadas las 16 hs y tuvo como arbitro principal a Gabriel Spinella de la ciudad de Bahía Blanca.

ATL. MARONESE – LINIERS (BB)

Atl. Maronese, último de la tabla, logró un importantísimo triunfo como local frente a Liniers por un tanto contra cero. El goleador y héroe del partido fue Lucas Torres que a los 90 minutos convirtió para los neuquinos que dejaron los tres puntos en casa.
El encuentro sé jugó en la ciudad de Neuquen a las 16:30 hs y fue dirigido por Adrián Antillaca de Bariloche.
Este partido cerró la fecha 25 de la zona “F” del Torneo Argentino “B”.

Mateo Sarsa.


TORNEO ARGENTINO B


BELLA VISTA 2 - 1 RACING CLUB

(Feranando Lucas - Pablo Angelini / Sebastián Godoy)

Este sábado Racing Club cayó en su visita a Bahía Blanca por dos tanto contra uno, en un partido correspondiente a la vigésimo quinta fecha del Torneo Argentino B de fútbol. Los goles fueron marcados por Sebastián Godoy –de tiro libre- para Racing, mientras que para Bella Vista empató Fernando Lucas y Pablo Angelini marcó el dos a uno definitivo a segundos del final.
Hubo que estar presente en la cancha y ver la cara de fastidio de la platea local en el primer tiempo y los nervios de los propios hinchas bahienses en la segunda etapa, para entender la buena actuación de la academia a pesar de la derrota.
En las conjeturas previas al viaje, estábamos ciertos que la visita a la provincia de Buenos Aires sería una excelente medida para ver el funcionamiento del equipo en levantada ante un conjunto muy ordenado y que, como local, es un rival más que difícil.
El inicio del partido nos encontró gratamente sorprendidos. El equipo comenzó el juego sin sentir la condición de visita, haciendo del orden y la solidaridad, una herramienta que parecía conducirnos por buen camino. Al transitar los primeros minutos tuve esta sensación repetida: los muchachos sabían de sus posibilidades, pero también que ellas podían acrecentarse en la medida que no cayeran en el descontrol. Las dimensiones colaboran con quienes las conocen y las desandan frecuentemente y caer en la vorágine de un juego en el que cada rechazo puede transformar una situación de ataque en un contragolpe sin requerir de más méritos que un simple despeje, no sería una situación favorable para la academia desacostumbrada a los espacios reducidos de una ciudad de estadios céntricos no mayores a una manzana de extensión.
Y así pasaron los primeros minutos, Bella Vista intentando corroer de a poco como un boxeador que desactiva a su rival antes de buscar dejarlo en la lona, pero Racing estaba calmo, seguro de si y de lo que había ido a buscar a Bahía. De a poco la academia empezaba a salir de su fortaleza y acercarse cada vez más al arco de Stefanof.

El piojo insistió durante todo el partido pese a los inconvenientes físicos.


No pasó mucho hasta que el “piojo” tuvo su oportunidad después de un recupero de “pajarito” Romero, pero el goleador en vez de abrir para Rosales que aparecía libre frente al arco, en posición de ocho, prefirió rematar cruzado y mordido. La propia ”flaca” creó la suya y tras pisar incesantemente la pelota ante su marca, enganchó maravillosamente una y otra vez sobre la línea sin que pudieran tomarlo ni que esta se le fuese por la línea final, para luego rematar y crear una nueva chance desde la esquina. El corner llegó y el “piojo” solito frente al arco se elevó y desvió su cabezazo por encima del travesaño.
Racing parecía más y era más. Sardón, de lo mejor en cancha, quitaba y se transformaba en la piedra fundacional de la defensa albirroja desde el mediocampo. Barone se desdoblaba entre recuperación y juego. El enlace no sólo ocupaba espacio sino que también se sumaba a la línea de volantes a la hora de volver. En ataque, “pajarito” empezó a encenderse y a imprimirle un vértigo vertical al ataque visitante. Por su parte, Rosales se comprometió definitivamente con el equipo y apareció un jugador mucho más completo al de su última versión frente a Roca. Jugo (el juego más vistoso del primer tiempo le perteneció a él, inteligentes pases a las espaldas de la línea de volantes), pero también volvió cuando debía y fue uno de los pilares del orden que caracterizo al primer tiempo de los de Giordanella.
El entretiempo nos encontró unidos en todas las líneas y dominando, sin pasar sobresaltos.
Es difícil explicar como habiendo alcanzado un grado de tranquilidad tan alto al terminar los primero cuarenta y cinco minutos, el comienzo del segundo tiempo nos mostró tan desvalidos. Es cierto que Bella Vista logró cargarle al juego todo el vértigo que no le fue posible en la primera etapa, pero Racing colaboró mucho en esa faceta y en los primeros quince minutos del complemento el futuro del partido ya parecía incierto. La pelota circulaba peligrosamente por campo trelewense y ninguno de los nuestros era capaz de interrumpir su constante trajinar.
Para colmo de males, a la salida urgente de un tiro libre “pajarito” intenta despejar un centro simple e involuntariamente peina la pelota, que deja pagando a Suárez, y se mete por el segundo palo totalmente desierto. Uno a uno y toda la confianza parecía bifurcarse sin que el equipo pudiese hacer pie.
Pero en el peor momento, Racing volvió a mostrar juego. Tranquilizó el circuito bahiense y aprovechó de manera modesta aunque criteriosa, cada espacio en contraataque.
La entrada de Jorge Morant por Mauro Barone, que no había aparecido en la segunda mitad y ya no gravitaba en ataque, le dio al equipo un poco más de firmeza en la mitad de la cancha. Una pieza más junto a Sardón haciendo las veces de doble cinco, no haría tan simple el paso a los locales de un extremo al otro de la cancha.

Federico Sardón. El capitán fue de lo mejor en la academia.

Así las cosas, Racing era apremiado pero lograba salir urgente de contragolpe y cuando el “piojo” se supo mano a mano frente a Stefanof, y todos anticipábamos la gambeta larga por sobre el pesado golero, López decide definir ante la salida de este, quien logra despejar apenas.

Aunque con un jugador menos, luego de la expulsión de Osorio, el partido se encaminaba hacia un empate seguro, y un punto en tierras tan esquivas no era visto con malos ojos. Pero los de la loma, acostumbrados a definir partidos en los últimos minutos, volvieron a mostrar ser un equipo práctico tanto en su juego como en la forma de obtener resultados.
Cuarto minuto adicionado por Paganelli, de buen arbitraje, y Angelini anota el gol que le permite a los suyos seguir bien posicionados de cara a la clasificación y a nosotros sin nada de lo mucho que nos imaginamos por lo demostrado en el primer tiempo.
Seguramente el juego y la actitud mostrada sea un aliciente ante esta derrota hoy que nos sabemos seguros de definir nuestro futuro en casa y todo depende de nosotros, pero en otro momento, este tipo de derrotas son las que no nos podemos permitir. Aunque esto, el equipo dejo una buena imagen a la que sólo le resta poder afianzarla en cada complemento.
Bella Vista fue un equipo complicado, que se conoce a si mismo, sus limitaciones y las circunstancias que lo rodean, y desde allí fabrican su estrategia. No disfruto de su juego ni deseo jugar como ellos, pero cuando alguien encuentra su sustancia y no la desea eliminar sino apoyarse en ella para asegurarse el impulso adecuado, no hay más que sentir respeto por esta gente si de manera leal consigue alcanzar sus intereses.
Nunca mejor dicho: se juega como se vive. Bahía siente de esa manera, construye así. Lo mismo Bella Vista que Liniers. Allí radica el verdadero sentimiento del fútbol y no en la bravuconada tercermundista, que poco de color aporta y mucho de inútil violencia.


RESTO DE LA FECHA 24 DEL TORNEO ARGENITNO “B”

ZONA “F”.

INDEPENDIENTE (NEUQUEN) – DEP. MADRYN.

Deportivo Madryn no pudo estirar su diferencia en la punta de la zona al empatar en dos con Independiente en Neuquen.

Los goles del equipo local fueron convertidos por Rafael Salvo a los 62 minutos mientras que la segunda conversión estuvo a cargo de Jesús Mora a los 89.Para el equipo Aurinegro el primer gol lo convirtió Rodrigo Pérez a los 40 del primer tiempo mientras que el empate definitivo fue obra de Denis Nicosia a los 92 minutos.

El partido abrió la fecha 24 de la zona “f” del Torneo Argentino “B” el día sábado a partir de las 15:30 y contó con el arbitraje de Leopoldo Gorosito de la ciudad de Rió Colorado.


LINIERS (BB) – BELLA VISTA (BB).

En un partido aburrido y que no tuvo muchas ocasiones de gol Liniers y Bella Vista, ambos equipos de Bahía Blanca, Empataron sin goles en el segundo partido adelantado del día sábado.

El encuentro se disputo en  cancha de Liniers y fue dirigido por Gustavo Altuna de Bahía Blanca.


CRUZ DEL SUR – ATL. MARONESE.

Cruz del Sur logró una importante victoria en condición de local por 3 a 1 ante el ultimo de la tabla, Atl. Maronese, en el cierre de la fecha 24 de la zona “f” del Torneo Argentino “B”. Los goles del equipo local fueron convertidos todos en el segundo tiempo, primero a los 54 minutos Oscar Saya, luego a los 68 José Michelena y a los 76 Leopoldo Cisneros. Mientras que el único tanto del visitante lo marco Oscar Wunderlich a los 30 minutos del partido.

El encuentro se jugó en la ciudad de Bariloche y tuvo como arbitro principal a Víctor Duarte de La Pampa.

 

                                                                                                Mateo Sarsa.




TORNEO ARGENTINO B


RACING CLUB 2 - 1 DEP. ROCA
(Esteban López - Sebastián Godoy (p) / David Napolitano)

Esta mañana, Racing volvió a conseguir una importante victoria como local frente al Deportivo Roca por 2 a 1. Los goles fueron marcados por Esteban López y Sebastián Godoy con tiro desde el punto del penal, mientras que para los naranjas descontó David Napolitano.

Formación titular de la academia este domingo en el Cayetano.

    La academia volvía a presentarse en el Cayetano en horario matinal y lo que el domingo pasado sucedió como un accidente, parece ir transformándose en una cábala difícil de abandonar. Es cierto que quienes presenciamos el partido pudimos observar dos equipos totalmente distintos: el del primer tiempo, más parecido al del último domingo con todas sus líneas funcionando coordinadamente, sin el brillo que mostrará ante Independiente pero con un trabajo que se asemejaba bastante; y el Racing del segundo tiempo, idéntico al de fechas anteriores, difuso y arrastrado por la marea de un partido en el que la visita sólo podía a fuerza de empuje y obligación.

Era una incógnita saber si lo del último partido había sido producto de un replanteo o destino de una excelente mañana. Pero los chicos demostraron entender el mensaje y volvieron a iniciar el juego como si este hubiese sido una continuación de aquel que dejaron siete días atrás. Osorio seguía inquieto y determinado acompañado por el “piojo” algo más expectante, como sabiendo lo que sucedería a partir del minuto veinticinco. Barone, que no entiende de individualismos ni ego, juega, busca, va, vuelve, con la marca sobre si toca en corto para birlar al rival y ofrecerse nuevamente como alternativa, con el arco rival de frente busca con pelotas al vacío a espaldas de los defensores, toda una invitación para la velocidad de nuestros puntas. El diez es de los pocos que entiende la diferencia entre el pelotazo y un pase largo.

Pese a esto, a la academia le costó mucho trabajo descifrar la entrada al área rival. La llave parecía estar por la izquierda, pero “pajarito” Romero no estaba en su mejor día, aunque suplía ciertos rastros de desconcentración con entrega y voluntad en la recuperación.

En defensa no se corrían riesgos y cuando estos parecían rondar el área de Suárez, siempre había una media roja para despejar el peligro. Tantas veces hemos sufrido de rebotes que nunca eran nuestros, carambolas dentro del área que inexplicablemente nadie podía rechazar. Afortunadamente, esto parecía ir cambiando para nosotros.

Racing iba y, a diferencia de viejos momentos, no chocaba sin ideas contra los defensores rivales ni terminaba sus intentos en inofensivos centros sin destinatario. Todo lo contrario. Si bien no lastimaba, el conjunto de Giordanella se veía dispuesto a obligar al rival a develarle la fórmula que le permitiera depositar el fútbol en el fondo de la red.

Godoy camina hacia el punto del penal. De fondo, tres que sin brillar fueron lo major de Racing.

A esta altura el partido amagaba pero no pagaba todo lo que insinuaba. Justo en eso andábamos cuando en tres minutos Racing resolvía momentáneamente el pleito. El “piojo” marcaba y obligaba a que le cometieran penal, que Godoy cambiaría por gol para dejar un 2-0 con el que terminaría el primer tiempo.

Si uno se preguntaba en ese momento qué esperar del segundo tiempo, nadie hubiese acertado la resolución de los próximos cuarenta y cinco minutos.

Saldico empezó paulatinamente a jugarse el todo por el todo, y es que no le quedaba otra opción. Perdido por perdido fue incorporando gente a su ofensiva. Minó de volantes y delanteros el campo rival, pero nada. Llegaban sus hombres hasta el área y hasta allí cada aventura en ataque. Napolitano no se cansaba de desperdiciar situaciones, pero la academia empezaba a evidenciar síntomas de una patología de la que parecía haber evolucionado.

Cuando el descuento de Roca llegó en los pies del nueve naranja, hacia tiempo que la defensa académica había adoptado una vieja costumbre empezando a jugar en línea. Los volantes mostraban claros signos de fatiga y ya no seguían la marca tan de cerca. Para colmo de males, Lamberti de horrible arbitraje, había empezado su propio partido. Como esperando no ser olvidado por un tiempo en Trelew, se mostraba empecinado en cobrar cuanto roce hubiese a favor de los rionegrinos. Racing buscaba hacer pie en el lodo en que se le había transformado el encuentro, pero cada pelota despejada volvía como en un frontón o era amortiguada por el árbitro con algún foulcillo sacado de la galera.

Y allí estábamos, resignados, puteando al piso, listos para empezar a sufrir de nuevo sin necesidad.

Ya habían ingresado Morant por Romero, Piras por Osorio y Rosales por Barone. El momento estaba muy cabreado y los cambios no funcionaron. Lamberti adicionaba dos de los siete minutos que hizo jugar (¡¡único!!) y Roca hacia de un mínimo acercamiento una cuestión de estado para la academia. Aldo se revuelca para sacar magistralmente un rebote en “Seba” Godoy que se metía y ya todos veíamos adentro. Corner. Centro pasado y Aldo vuelve a intervenir y manda jugar a la otra esquina. ¡Sexto minuto de los dos adicionados hace diez minutos! Viene el centro y Lamberti se luce en lo que fue su mejor intervención. Los jugadores naranjas ante el dilatado final del partido cargaron con todo lo que tenían a cuanto jugador de blanco hubiera cerca del arco, incluyendo al arquero. Las manos iban rumbo a la nuca, la puteada al cielo clavada en una nube que ya había elegido prudentemente de una fugaz mirada. Si hubiese tenido algo contundente, sin dudarlo lo hubiera hecho pasar de parietal a parietal. Por suerte suelo ir sin más objetos que mis banderas a la cancha y pude ver que el hombrecito de negro pito y movía las manos como esos ridículos tipos que reciben a los aviones desde la pista. Falta. Carga sobre Aldo. Tiro libre en defensa y fin del partido.


Aldo: responsable directo de esta segunda victoria consecutiva.

         Cansado, me senté sobre un escalón y me pregunté: ¿cómo llegamos a esto? Hacia una hora me preparaba para recordar con emoción la gran victoria frente a Roca. Pero ahora esta sensación rara.

Alguien desde atrás me dijo, como resumiendo el mundo en un instante: Esto es Racing.



TODO LO QUE TOCA LO CONVIERTE EN GOL

(Por Carlos E. Morant)
 

Con dos apariciones fantasmales del “Piojo” López, una convertida en gol y la otra detenida cometiéndole penal, “La Academia” logró ganar su segundo partido en forma consecutiva, esta vez venciendo a Deportivo Roca por 2 a 1 en forma muy ajustada.

Formación titular local
: Aldo Suárez, Andrés Price, Sebastián Godoy, Diego Jara, Omar Ríos, Federico Sardón, Juan Cugura, Daniel Romero,  Mauro Barone, Hugo Osorio y Esteban López.

Suplentes
: Alejandro Gallardo y Ariel Roldán.

DT: Jaime Giordanella

Cambios
locales: 59' Claudio Rosales x Mauro Barone, 77` Jorge Morant x Hugo Osorio y  84’ Mario Piras x Daniel Romero.


Goles locales:
27’ Esteban López y 29’ Sebastián Godoy (Penal).


Tarjetas amarillas locales
: 32` Federico Sardón, 63’ Sebastián Godoy 72’ Juan Cugura.


Tarjetas rojas locales
:
No Hubo.


Formación titular visitante
: Matías Coria, Juan Valenzuela, Horacio Gutiérrez, Carlos Arancibia, Cristian Villanueva, Rafael Morales, Gustavo Guevara, Cristian Sarsa, Ariel Santos,  David Napolitano y Pablo Bocco.

Suplentes visitantes: Francisco Tous y Lucas Prinsipe

DT: Alberto Saldico.

Cambios visitantes: 45' Diego Napolitano x Juan Valenzuela, 60’ Diego Maturano x Rafael Morales y, 81’ Walter Dupré x Ariel Santos

Goles visitantes: 80 ´ David Napolitano.

Tarjetas amarillas visitantes: 43´ Cristian Villanueva, 53´ Gustavo Guevara y 69´ David Napolitano.

Tarjetas rojas visitantes: No Hubo.

Calificación del encuentro
: Regular.

Condición del campo de juego: Bueno.

Recaudación: $ 1.623.

   
Desde le inicio, ambos conjuntos intentaron copar la posesión del balón en el mediocampo, Deportivo Roca se imponía cuando triangulaban rápido en el sector central  y buscaban sobre las puntas, Racing se abroquelaba bien en defensa y no sufría sobresaltos ante las tibias arremetidas del visitante, intentando salir por los laterales sobre todo por la derecha donde se juntaban Hugo Osorio y Federico Sardón para intentar progresar sobre ese sector, la apertura del marcador vendría en una jugada iniciada en ese sector, sobre los 27´ Hugo Osorio recibe entrando en diagonal al área y va dejando adversarios en el camino, cuando está por perder la posesión del balón, la puntea hacia la posición del “piojo” López que sin dar lugar a defensa alguna saca de primera un derechazo bajo y cruzado que sorprende al arquero yendo hacia su palo izquierdo, el balón entra sobre el palo derecho ante la atónita mirada de toda la defensa decretando el 1 a 0.
    Dos minutos mas tarde una diagonal a pura velocidad del propio “piojo” de izquierda a derecha sorprende nuevamente  a la defensa cuando el último defensor le sale, Esteban López se la tira por un costado y la va buscar por el otro, en su intento por detenerlo, Cristian Villanueva lo cruza en el pie derecho cometiéndole penal que el árbitro José Lamberte, de discreta actuación, sanciona inmediatamente, Sebastián Godoy ejecuta la pena máxima eligiendo el sector derecho de Matías Coria que se tira para el otro costado, gol y

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